lunes, 20 de julio de 2009

Un camino de lágrimas


Todos los experimentos que se han hecho para la mejora de los indios han fracasado. Hoy día parece que es un hecho establecido que ellos no pueden vivir en contacto con una comunidad civilizada y prosperar. … nadie puede dudar del deber moral del gobierno de Estados Unidos de proteger y, si es posible, preservar y perpetuar los dispersos remanentes de esa raza que se encuentran dentro de nuestras fronteras. Para cumplir con este deber, una extensa región en el oeste les ha sido asignada para su residencia permanente (…) Muchos han sido removidos ya y otros se preparan para ir, y con excepción de dos pequeños grupos que viven en Indiana y Ohio y de los Cherokee, todas las tribus… han aceptado el compromiso que llevarán a su traslado.

El plan para su remoción y restablecimiento se basa en el conocimiento logrado sobre su carácter y sus costumbres, y ha sido dictado por un espíritu de liberalidad engrandecida. (Presidente Jackson, séptimo mensaje al Congreso, 1835).

Los Cherokee eran indígenas sedentarios, con asentamientos permanentes y agricultura basada en el maíz, que a finales del siglo XVIII ocuparon extensos territorios en Georgia. Hacia 1794 asimilaron la agricultura basada en el arado, desarrollaron industrias de algodón y lana y adoptaron instituciones como el matrimonio en su forma occidental.

El gobierno de Georgia, colonos, especuladores de terrenos y buscadores de oro, estaban ansiosos de acabar con el exitoso ejemplo de desarrollo económico y madurez política de los “indios salvajes” y de apoderarse de sus tierras. Para protegerse de la planeada agresión militar, los Cherokee apelaron en 1831 a la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos para que extendiera una prohibición judicial contra el estado de Georgia. Denegada la apelación, fueron expulsados de sus tierras por el Gral. Winfried Scott en una “página de oro” más del glorioso ejército estadounidense y puestos en campos de concentración.

Durante el invierno fueron sacados de allí y obligados a trasladarse hacia el llamado Indian Territory, que hoy abarca parte de Arkansas y Oklahoma. De los quince mil que iniciaron la marcha forzada, solo once mil llegaron: cuatro mil perecieron por el frío, el hambre y las enfermedades. Pero el Trail of tears –el camino de las lágrimas-, como la historia Cherokee recuerda lo que durante el nacional-socialismo alemán se llamaba las “marchas de la muerte”, no era el fin de su sufrimiento.

Lo anterior son documentos contenidos en el libro “Noam Chomsky habla de América latina y México” y es el contexto que no aparece en las películas. Hemos buscado algunas que se asomen a mostrar aunque sea un poquito la realidad, que sean entretenidas y que ofrezcan elementos para reflexionar. De esto podremos comentar al final de la proyección.

La cinta “El último de los mohicanos” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 3 de julio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.

Pies de foto:

- Chingachgook el último mohicano

- Negociación franco-inglesa

- Rifle largo

- Sobrevivientes

Entre el deber y la familia


A fines del siglo XVIII, por 1757 Inglaterra y Francia se disputan las tierras de Estados Unidos. Los ejércitos de ambas potencias combaten y para tratar de alcanzar la victoria establecen alianzas con las tribus nativas del continente americano.


Por medio de sus oficiales, “invitan” a los pobladores a enrolarse en su milicia y cuando ellos preguntan ¿Qué pasará si atacan (las tribus rivales) a nuestras familias? ¿Se nos dará permiso para tratar de protegerlos? Los oficiales ingleses responden: Su Majestad no tendrá inconveniente.


Con esa promesa, los nativos se enrolan y luchan del lado inglés defendiendo el fuerte William Henry asediado por la artillería francesa y sus aliados. Estando allí son enterados por Nathaniel (Daniel Day-Lewis) que un grupo de guerreros rivales han atacado a las cabañas y a sus moradores, asesinando a varios. Ante eso, los ahora milicianos solicitan al Coronel Munro, jefe de las tropas inglesas, el permiso para tratar de defender a sus familias.


Munro desestima la información y con el mayor Duncan Heyward (Steve Waddington) comenta que, esos asuntos de familia deben subordinarse a los intereses de la corona. Dice que necesita a los soldados para proteger el fuerte. Los milicianos señalan que la defensa depende de que lleguen refuerzos, no de su permanencia; reclaman e interrogan si ya no existe el imperio de la palabra inglesa espetando ¿ha sido reemplazada por una tiranía? En esa discusión, finalmente Munro impone su autoridad puntualizando que solo a él le corresponde evaluar la situación militar corriendo airadamente a los milicianos, no sin antes amenazar claramente que ¡Aquél que se escape será fusilado por deserción!


Los milicianos se ven enfrentados entonces al dilema de cumplir con su deber, con su compromiso de defender los intereses de la corona inglesa y dejar a sus familias desprotegidas o al contrario. Discuten entre ellos y un miliciano argumenta: Si ellos desobedecen su ley cuando y como lo desean… nosotros no tenemos que respetar su autoridad.


Algunos deciden quedarse y los que deciden salir son ayudados por Nathaniel para abandonar el fuerte. Al enterarse el Coronel Munro ordena que lo apresen, lo que implica que será juzgado y colgado por sedición (Desobedecer a un superior). El coronel es inflexible, no obstante que sabe que el acusado salvó la vida de sus hijas en una emboscada que Magua y sus guerreros hurones les tendieron cuando se dirigían al fuerte.

¿Qué pasará con Nathaniel? Pueden saberlo acompañándonos al cineclub.


La cinta “El último de los mohicanos” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 3 de julio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.


Pies de foto:

- ¡Aquél que escape…!

- Invitando a enrolarse

- La milicia se queda…

- La suerte del fuerte…

El futuro se llenó de tinieblas


(Para la negra Cházaro, por la idea)

En “El último de los mohicanos” el mal está representado por el indio mohawk, Magua (que posteriormente se sabe que su origen es Hurón). El papel es representado por Wes Studi quien después de su caracterización como indio en “Danza con lobos” en 1990 de alguna forma fue encajonado en caracterizaciones de este tipo, ya que después de “El último de los mohicanos” (producida en 1992) representó a Gerónimo en 1993 llevando el papel estelar y en el 2006 vuelve a aparecer como indio en “El nuevo mundo”.

El pensamiento central de Magua es acabar con las hijas del Coronel inglés Munro (Cora y Alice) por lo que aparece como una persona vengativa y sin sentimientos, pero a la hora de presentar sus razones son de tomarse en cuenta.

Al ser interrogado por el oficial francés de quien es aliado, Magua indica que el coronel inglés es el responsable de que él haya sido separado de su tribu, que su hijos murieron, su mujer lo creyó muerto y se unió a otro hombre y que no estará en paz hasta que “Cabello gris” sepa que su semilla se extinguirá sobre la tierra (¡Ay mamacita!).

Como bien apunta Noam Chomsky, intelectual norteamericano, lo que en E.U. se llamó el problema “indio” es el problema de la remoción forzada de los legítimos descubridores, colonizadores y propietarios de América, por parte de los invasores europeos, cuyo objetivo es: beneficiarse con las riquezas sociales y naturales encontradas.

A los nativos les dejaron tres alternativas: someterse al trabajo forzado para los europeos, enfrentarse y ser exterminada o verse marginada hacia los pantanos y hábitats inhóspitos, para no ocupar tierras fértiles y con la esperanza de sucumbir y desaparecer ante las circunstancias adversas.

Las justificaciones de la matanza fueron absurdos como: la misión civilizadora, el Destino Manifiesto y la necesidad evangelizadora. Las fuerzas “civilizadas” llevaron a cabo su misión de exterminio y sojuzgamiento en conjunto: los gobiernos, las cortes judiciales, la iglesia y los sujetos particulares.

En la Constitución de Estados Unidos, redactada bajo los auspicios de George Washington y ratificada en 1789, los indígenas estaban de facto excluidos de tener representantes en el parlamento; en 1868, la enmienda catorce –que trataba de la igualdad de derechos para todos, excepto los “indios”- se volvió parte de la constitución y, en 1883, la Suprema Corte de los Estados Unidos ratificó que un American indian es por nacimiento un extranjero y un dependiente.

Este el contexto en el que se desarrolla la historia del último de los mohicanos, una tribu que se extingue. Por eso en la película el Gran Sachem, el hombre sabio de los hurones dice: con la llegada del hombre blanco, nuestro futuro se llenó de tinieblas.

Habrá oportunidad de ampliar y comentar en el debate que se da en el cineclub “Oro negro” al final de la exhibición.

La cinta “El último de los mohicanos” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 3 de julio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.


Pies de foto:

Buscando a las prófugas

Cora, prisionera

Magua pondrá a sus hijas bajo mi cuchillo

Mohicano contra mohawk

El valor convive con el amor, pero también con la venganza y el odio


El último de los mohicanos pertenece a ese reducido número de películas modernas que mantienen un sabor añejo reconocible en cada una de sus partes: Aventuras que muestran escenarios reales, un vestuario detallista en extremo; aparte, claro está, de una historia entretenida y fiable, logrando de esta manera tan simple una ambientación creíble, sazonada con unos personajes tan fidedignos como entrañables (extras incluidos).

Si además le añadimos a la obra una de las mejores bandas sonoras de los noventa, un sonido de Oscar y unos concisos pero explicativos diálogos... pues nos queda un peliculón de quitarse el sombrero.
Tiene mucho más mérito realizar esta empresa que otras del tipo Alejandro Magno, Troya o El reino de los cielos, por señalar tres de los ejemplos más destacados que han abierto el nuevo siglo.

Una de sus virtudes es que El último mohicano no es quien aparenta serlo. Otra, el haber contratado a Madeleine Stowe en la cima de su belleza, quien representa a Cora Munro. Es destacable la caracterización de Daniel Day-Lewis como “Ojo de halcón”, blanco recogido por Chingachgook y criado como su hijo.

Los paisajes boscosos y de riscos son espléndidos y admiramos la hermosa secuencia final del desfiladero, enterita, de principio a fin.

Recuerdo que en el cine me impresionó Chingachgook (Russell Means) encargado de derrotar en batalla cuerpo a cuerpo al estupendo indio malote, hurón para más señas (Wes Studi como Magua) y enorme en su papel de enemigo público número uno.

La brecha que tres años antes abriera en el cine Kevin Costner en su presentación humanista de los indios en Bailando con Lobos, la continúa notablemente aquí el director Michael Mann: iroqueses, hurones, otawas, mohicanos, mohawks... tribus olvidadas salvo en los libros de historia.

El último mohicano responde a ese tipo de películas que los entendidos llaman de aventuras, pero sin embargo, es mucho más que eso y cautiva al espectador de principio a fin.

Amparada por una banda sonora impresionante, delante de nuestros ojos van desfilando una serie de imágenes con una gran riqueza visual y una profunda belleza. Los personajes están muy bien elaborados y se anteponen unos a otros hasta crear dos bandos diferenciados al más puro estilo de toda la vida, los buenos y los malos.

Pero por encima de todo, la película narra una historia preciosa, en la que el heroísmo, el valor, el coraje y la entrega, conviven con el amor, el romanticismo y la caballerosidad. También hay dosis de crueldad, de maldad, de odio, de luchas internas y externas; por lo que como pueden comprobar, tiene un poco de todo.

Para echar un buen rato está más que recomendada, por lo que no pierdan más el tiempo y conviértanse en mohicano durante un par de horas.

La cinta “El último de los mohicanos” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 3 de julio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.


Pies de foto:

Chingachgook, Ojo de halcón y Cora.

Magua y sus guerreros al ataque.

Mis sentimientos no van más allá, Cora Munro.

Entre el deber y el amor


El último de los mohicanos se desarrolla en la frontera de Canadá y los Estados Unidos, paisajes muy impresionantes con grandes bosques y cataratas dan el marco para una gran historia.

El indio Hurón que casi se roba la película culpa al invasor inglés de la muerte de sus hijos y en venganza busca que la semilla del inglés se extinga sobre la tierra.

El coronel Munro quien coloca por encima de cualquier interés la gloria de Inglaterra y en esa dirección es capaz de colgar por sedición a quien les salva la vida a sus hijas. “Ojo de halcón” que se considera un hombre libre y no acepta enrolarse en las milicias británicas, pero que acompaña a las hijas del coronel Munro pues se prenda de la mayor de ellas.

El mayor Duncan, enamorado de Cora Munro, también inflexible en defender los intereses de la corona pero capaz de ofrendar su vida por salvar la de ella aunque ello signifique que la dama se quedará con su rival en amores.

La cinta “El último de los mohicanos” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 3 de julio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.

Agradezco la difusión que puedan hacer del cartel de invitación a esta propuesta cultural.

El odio se nos enseña pero podemos trascenderlo


El racismo es el conjunto de creencias que aseveran la superioridad natural de un grupo racial sobre otro tanto a nivel individual como institucional. Se refiere a la creencia de que la biología más que la cultura es la primera determinante de las actitudes y las acciones. El racismo va más allá de la ideología, sin embargo, involucra prácticas discriminatorias que protegen y mantienen la posición de ciertos grupos y preservan la posición inferior de otros.

La cinta “Mississippi en llamas” aborda sobre un suceso real el tema del racismo. Esta película basada en hechos reales narra la investigación realizada por dos agentes del FBI para encontrar a los ejecutores de tres activistas por los derechos civiles asesinados en un camino rural a orillas del Mississippi en 1964. La historia está centrada principalmente en la lucha de los agentes por romper el código de silencio que el miedo y la discriminación han impuesto entre los habitantes de la zona.

Los dos investigadores no se tienen simpatía y siguen caminos separados para llevar a cabo su trabajo. El agente Ward procede del norte y es apegado a los procedimientos formales y Anderson es sureño y menos ortodoxo, capaz de emplear tácticas no oficiales para lograr sus objetivos.

El caso es que la esposa de uno de los sospechosos del asesinato es una mujer tradicional y aparentemente resignada a los mandatos de su marido, que es el subcomisario Pell. Al conocerla los agentes exclaman ¿Cómo una mujer así pudo casarse con una sabandija? La mujer del subcomisario aparece como una mujer sumisa que cumple con su papel tradicional.

Sin embargo como mujer sensible, al ver las acciones de su marido y sus amigos en contra de los negros, la violencia, el odio acumulado que estalla y hace brotar la sangre, combinado con el trato del agente Anderson, quien la escucha y la trata amablemente, tiene atenciones para ella; poco a poco va dando salida a la información que tiene acceso por ser compañera de alcoba de uno de los participantes principales.

Ella misma habla de la educación racista y dice: “Uno no nace con el odio, se aprende. En la escuela decían que la segregación la manda la biblia, Génesis 9, versículo 27. El odio se nos enseña. A los siete años de edad, uno lo cree porque se repite tanto. Vives con él, se respira, se casa uno con el.”

La Sra. Pell finalmente da un grito de libertad y da al agente Anderson la punta de la madeja que permite desenredar toda la trama de la negra noche de los asesinatos.

La cinta “Mississipi en llamas” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 19 de junio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.


Pies de foto:

- Buscando los cadáveres.

- Golpeada salvajemente.

- Francés McDorman como la Sra. Pell.

- Mississippi en llamas.


"¡Váyanse al África! o ¿Cómo van a compararse con nosotros?"


Para Heather

En 1865 sobre el final de la guerra de secesión o guerra civil en los Estados Unidos de Norteamérica surge el Ku Klux Klan.

En su origen, perdida la guerra de secesión por los confederados (Los estados del Sur que estaban por mantener la esclavitud Carolina del Sur, Mississippi, Florida, Alabama, Georgia, Luisiana y Texas) el movimiento aspira a mantener alejados a los hombres de color de los puestos de influencia política a través de un régimen de miedo.

Se reivindican cristianos pero están impregnados de racismo y antisemitismo. Proponen que la raza blanca, especialmente los anglo-sajones, son los únicos y legítimos descendientes de Adán.

Su símbolo es la cruz flameante, a la que denominan "iluminada". La luz del fuego es la luz de Cristo que disipa la oscuridad de la ignorancia y que purifica.

Su vestimenta es una túnica blanca que dicen haber tomado de las antiguas hermandades europeas como elemento que permite mantener el anonimato de "quien realiza las buenas obras".

Hoy propugnan lo que llaman "Integridad racial", una especie de apartheid que sostiene la necesidad de no realizar mezclas raciales para mantener la diversidad de razas querida por Dios.

Su forma de actuar es ejemplificada claramente en la cinta “Mississippi en llamas”. Ante la desaparición de tres activistas sociales que, una vez que los negros obtuvieron el derecho a votar, buscan que la población de color se registre para eso; los agentes del FBI que llegan a realizar la investigación se topan con la indiferencia y complicidad de los habitantes del condado lo que dificulta grandemente su labor.

Sin embargo, hay personas que ante la violencia y la carga de odio, lentamente van reaccionando y rompiendo el muro de silencio que oculta los terribles hechos.

En una de las escenas, en las que ¡por fin! La población negra decide salir a la calle a manifestar su inconformidad, la misma policía les arrebata las banderas de su país, E. U. y ciudadanos blancos les gritan: "¡Váyanse al África! ¡Cómo quieren compararse con nosotros!" Y al ser entrevistados por los medios sobre la desaparición dicen: “Estarán muertos de risa, tomándose una cerveza” o “Nunca se bañan, apestan, son malos, no son como los blancos”.

El tema de la discriminación dará lugar al debate al final de la proyección pues los prejuicios raciales también están presentes en la sociedad mexicana.

La cinta “Mississippi en llamas” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 19 de junio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.

Pies de foto:

- Colgando un fruto exraño.

- Enmascarado para asesinar.

- La cruz de las tres K.




Igualdad para todos


Estimadas/os:

Avanzando en el cumplimiento de objetivos del cineclub “Oro negro” que son: Ofrecer una alternativa de recreación, poner la infraestructura del sindicato al servicio de la población, vernos a nosotros mismos y reflexionar sobre nuestro entorno, continuamos con la programación de este 2009 con la exhibición de “Mississippi en llamas”.

“Mississippi en llamas” es un peli que nos habla de temas como los prejuicios raciales de todo un pueblo, la sumisión de la mujer, los derechos de las minorías, los métodos de la policía y la forma de ejercerse la justicia.

Será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 19 de junio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.

Agradezco la difusión que puedan darle al cartel adjunto.

Atentamente

Juan Meléndez de la Cruz

El cine es mejor que la vida


Así dice el crítico de cine, Emilio García Riera, y sin duda, a lo más que puede aspirar el cinematógrafo es a influir mínimamente sobre la realidad; en el caso que anotamos, parece que contribuyó para que se aplicara la justicia.

Un juez del estado de Mississippi sentenció El 21 de junio de 2005 al ex miembro del Ku Klux Klan, Edgar Ray Killen, a 60 años de prisión por los asesinatos en 1964 de tres jóvenes, en un caso que se llevó al cine en la película “Mississippi en llamas”.

Killen, que en la cinta aparece como Townley, de 80 años y en una silla de ruedas, escuchó la sentencia. Un jurado integrado por nueve blancos y tres negros declaró el martes pasado culpable de tres homicidios a Killen, antiguo trabajador de un aserradero y pastor religioso, aunque le exoneró de los cargos más graves de asesinato.

El veredicto coincidió con el 41 aniversario del asesinato de los tres jóvenes que promovían el registro de negros en el sur de EU para que votaran, Michael Schwerner, Andrew Goodman y James Chaney.

El juez Marcus Gordon dijo a Killen, antes de pronunciar la sentencia, que “cada una de las vidas de los tres jóvenes tiene el mismo valor para la sociedad” y por eso aplicó el castigo máximo de 20 años en cada caso.

Gordon también advirtió que no debería haber amenazas ni represalias contra los miembros del jurado que actuaron en este caso, uno de los más controvertidos del estado, por un crimen que galvanizó la lucha por los derechos civiles hace cuatro décadas.

Los tres jóvenes fueron detenidos el 21 de junio de 1964 por la Policía local por una infracción de las leyes de tránsito. Posteriormente, fueron dejados en libertad en medio de la noche y poco después les capturó un grupo de hombres entre los que había policías y miembros del KKK. Cuarenta y cuatro días más tarde, los tres cadáveres fueron localizados bajo un dique de tierra.

Killen, ex cabecilla local del grupo racista blanco Ku Klux Klan (KKK) que durante décadas aterrorizó las comunidades negras de los estados del sur de Estados Unidos, había sido absuelto en 1967 de esas muertes, después que un jurado fuese incapaz de llegar a un acuerdo.

Entonces, una mujer miembro del jurado se opuso a declarar culpable a Ray Killen por su condición de pastor.

Schwerner, de 24 años; Goodman, de 20, y Chaney, de 21 años (los dos primeros blancos y el tercero negro), habían llegado a Filadelfia, en Mississippi, desde Nueva York en lo que se denominó el “verano de la libertad”, cuando miles de activistas del norte del país fueron al sur en campañas para registrar a los negros para que votaran.

Los asesinatos de Schwerner, Goodman y Chaney, y de otros ciudadanos negros durante aquella época fueron vistos con benevolencia, entre amplios estamentos del estado de Mississippi durante la década de los años sesenta.

"Gracias, jueces, gracias, policía, pero sobre todo gracias a los blancos que vinieron a decirme que los tiempos han cambiado", dijo después de la lectura del veredicto Ben Chaney, hermano de una de las víctimas.
Este fue el mensaje público que el ministerio había pedido a los jurados: enviar al mundo la señal de que hoy Mississippi es distinto pero también que, en el estado norteamericano donde fue tal vez más dura la segregación racial, el compromiso de la magistratura es llevar ante la Justicia a quien mató para preservar el régimen del apartheid.
La viuda de otra de las víctimas, Rita Schwerner Bender, fue más dura en su reacción tras el fallo. "El predicador Killen no actuó en un vacío", insistió Bender. "El estado de Mississippi fue cómplice de estos crímenes y de todos los crímenes que ocurrieron, y eso debe ser examinado".

La cinta “Mississippi en llamas” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 19 de junio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.

Pies de foto:

Killen arremete contra las cámaras después del fallo.

Stephen Tobolowsky como Townley, el jefe del Klan.

Cómo debe ejercerse la justicia


Sucedió hace cuarenta y cinco años, exactamente el 21 de junio de 1964. Ese verano miles de jóvenes blancos del norte de Estados Unidos viajó a los Estados del sur para sumarse a una campaña por los derechos civiles y contra el segregacionismo racial sureño.

En lo que se llamó el "Verano de la libertad" los jóvenes iban de puerta en puerta explicando a los afroamericanos la importancia de que se registrasen para votar.
Aquel trágico día dos jóvenes judíos de Nueva York, Michael Schwerner, de 24 años, y Andy Goodman, de 20, se habían reunido con un activista negro, James Cheney, de 21 años, en el centro de Mississippi cuando fueron detenidos por la policía, que argumentó falsamente exceso de velocidad.

Tras varias horas en la comisaría, fueron liberados, pero dos vehículos repletos de hombres del Ku Klux Klan (KKK) comenzaron a perseguirlos. Los tres jóvenes fueron golpeados fuertemente con bates de béisbol antes de ser asesinados a balazos.
La película, “Mississippi en Llamas” basada en el caso real, habla de algo más que de racismo, derechos civiles y del fatídico grupo de las tres K; habla de dos visiones de mundo diferentes, de cómo debe ejercerse la justicia (asunto actual en México con el ejército en las calles) y de “cómo funciona el sistema”, o más bien de cómo debería funcionar; en realidad la dicotomía planteada es sobre “cómo hacerlo funcionar” y de la ética que ello implica, (que no es un tema menor).

Como pelicula “Mississippi en llamas” es una cinta que le apuesta todos sus huevos a la canasta del desarrollo dramático, lo que a la postre resulta una base bien jugada; ya que tanto Willem Dafoe, como Gene Hackman, que son quienes protagonizan la película, hacen un muy buen trabajo; con diálogos tensos y angustiantes, la actuación crea un ambiente de violencia contenida (y a veces no) que te persigue toda la cinta, la lucha contra el Ku Klux Klan y entre los agentes federales crea un triangulo de tensiones, posiciones encontradas y visiones contrapuestas, que hacen que la película te deje como cuerda de violín.

La cinta “Mississippi en Llamas” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 19 de junio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.

Pies de foto:

Gene Hackman como Anderson

Willem Dafoe como el agente Ward

En el día mundial del medio ambiente. Buen cine y comida saludable.


Hoy viernes 5 de junio, día mundial del medio ambiente el cineclub “Oro negro” del Frente Liberal Sindicalista de la Sección 10 presenta la película “Una verdad incómoda”.

Esta es una buena oportunidad para enterarnos de forma clara y precisa qué es el calentamiento global y de qué manera afecta al planeta tierra y desde luego a la vida en ella.

En forma didáctica y partiendo de una computadora portátil, el ex vicepresidente de los Estados Unidos, Albert Gore nos va explicando paso a paso qué es y cómo se produce el calentamiento global y cómo está ligado con otros fenómenos que nos afectan como pueden ser las lluvias y sequías, los ciclones, el deshielo, los virus y las epidemias, y naturalmente el por qué ha aumentado considerablemente la temperatura en el planeta tierra.

De la laptop las gráficas y fotografías son proyectadas simultáneamente en dos pantallas gigantes, una de dos por cinco metros y una gigante de ¡14 metros! Acompañada de datos de informaciones científicas, Al Gore da un impresionante y convincente vistazo al futuro de nuestro planeta y nos hace una llamada de atención que divide los mitos y las ideas equivocadas para darnos el mensaje que el calentamiento global es un peligro real y presente.

Realiza afirmaciones sustentadas como el que los Estados Unidos son el país que más contaminación emite, que se han negado a firmar el protocolo de Kioto y que su industria automotriz (Chevrolet y Ford como principales) se ha quedado a la zaga en cuanto a producir vehículos que contaminen menos y por eso han sido superados por las marcas japonesas Toyota y Honda, que han empleado mayor tecnología para fabricar autos menos emisores de CO2 a la atmósfera.

El documental es importante pues lo está diciendo un político de los Estados Unidos. Político del partido demócrata, quien perdió la presidencia frente a George Bush, pero posiblemente está derrota (Después de todo lo que hizo el republicano), pavimentó el camino para la llegada de Barack Obama a la casa Blanca.

También es una buena oportunidad para que los maestros vayan con sus alumnos para reflexionar todos que la tierra es nuestra casa, nuestro único hogar y que debemos hacer todo lo posible por salvarlo.

Desde las 18.30 hrs. Proyectaremos el “extra” “Actualización con el ex vicepresidente Al Gore” y después del debate los asistentes podrán disfrutar de aguas de frutas entre las que destaca el marañón (que se está extinguiendo) y frutas y verduras frescas.

La cinta “Una verdad incómoda” será proyectada por el cineclub “Oro negro” del FLS de la Sección 10 el viernes 5 de junio a las 19 horas en el auditorio de la sucursal transportes de la Sociedad Cooperativa de Producción del Frente Liberal sindicalista, situado en la calzada de los Petroleros s/n, (a un lado de la delegación de tránsito) colonia Petrolera de Minatitlán. La entrada es libre y para todo público.

Juan Meléndez de la Cruz


Pies de foto:

- Al Gore en una verdad incómoda

- La tierra, nuestro único hogar

- El planeta en llamas